El Biohacking es simplemente la aplicación del conocimiento científico y de la tecnología para la mejora de tu persona. Todo ello realizado de forma descentralizada, es decir, sin que intervenga un médico o un doctor dirigiendo el proceso.

El que aplica un procedimiento de Biohacking aplica la mentalidad de un hacker. Los hackers acceden a un sistema, en este caso un sistema biológico, para explotar sus características en beneficio propio.

¿Quiere decir esto que un biohacker aboga por una automedicación  irresponsable?

¡No, en absoluto!

Lo que un biohacker piensa, es que su cuerpo es soberano y él decide sobre su propio organismo.  Sin embargo, un biohacker no es un irresponsable. El mismo biohacker, en casos más graves de enfermedad, acude sin falta al médico.

No obstante, cualquier intervención, a realizar en uno mismo, debe estar basada en la ciencia y el conocimiento.  Además un biohacker cuando decide realizar una intervención,  la realiza mediante un estricto protocolo, definido previamente. El biohacker es plenamente consciente de los posibles efectos secundarios que pueda tener la intervención y utiliza mecanismos de medición precisos para controlar los efectos creados ya sean positivos o negativos.

El Biohacking es simplemente el método científico descentralizado. Un biohacker no es un científico profesional que experimenta en un laboratorio, sino que es una persona normal, como tú o como yo,  que aplica el método científico en su propio cuerpo y vida, con el objetivo de mejorar.

En un principio el Biohacking nació de la propia evolución del movimiento hacker hacia la mejora de la propia biología humana. Un movimiento futurista que hablaba de ciborgs y transhumanismo.

Este concepto de transhumanismo hace referencia al movimiento intelectual cuya intención es la de transformar la condición humana mediante el desarrollo y fabricación de tecnología que mejoren las capacidades humanas, tanto a nivel físico como psicológico o intelectual.

Para el hombre de la calle estos conceptos de transhumanismo y ciborgs quedan muy lejanos de su vida cotidiana. Sin embargo, si eres como yo; una persona inquieta por mejorar tu vida, tu salud y tu bienestar; aplicando el método científico y realizando simples experimentos puedes mejorar notablemente tu vida.

Un biohacker no solo se centra en optimizar su propia biología, sino que además intenta mejorar diversas áreas de su vida. Su meta siempre es el crecimiento y la mejora. Su método siempre es la ciencia, el conocimiento y la auto-experimentación.

Personalmente como biohacker intento mejorar en diversas áreas. Creo que para llevar tu propia vida a otro nivel debes ir más allá de tu propia biología y mejorar otros aspectos.

Estas son las 7 áreas del Biohacking en las que centro mi trabajo:

  1. Mente:
    Estrategias y suplementación para mejorar la concentración, el estado de ánimo, la capacidad de aprendizaje y la superación de limitaciones mentales. Mejora de la creatividad y de la productividad.
  2. Alimentación:
    Evitar carencias nutricionales. Nutrición como herramienta de mejora física y de recomposición corporal. Optimización de micronutrientes para evitar stress metabólico, ya sea por exceso de desechos, alergias e intolerancias alimentarias y toxicidad. Nutrición óptima y sustentable.
  3. Actividad Física:
    Poderosa herramienta de recomposición corporal. Mejora del rendimiento físico hasta el punto óptimo de salud. Diseño de programas de alto beneficio y de bajo stress metabólico. Desarrollo de programas sostenibles. MDE (mínima dosis efectiva) = mejor ejercicio con la menor dosis posible para conseguir el mayor beneficio.
  4. Descanso y Recuperación:
    Optimización del sueño. Power naps. Niveles óptimos de recuperación física para manejar mejor el stress producido. Relajación inducida.
  5. Recomposición Corporal:
    Fines estéticos y de salud. Aproximación individualizada al ideal estético clásico. Recomposición enfocada también a zona óptima de salud. Mejor respuesta física a agentes estresantes.
  6. AntiAging:
    Estrategias de antienvejecimiento para optimizar salud y mejorar la longevidad. Antienvejecimiento como mejora de la apariencia estética. Estado de forma física y marcadores de envejecimiento 10-15 años menores a la edad real.
  7. Entorno:
    Calidad del aire. Influencia de los estímulos lumínicos. Influencia de los aromas y olores. Optimización del entorno del hogar y del trabajo.

Lógicamente, el Biohacking puede aplicarse a muchas más áreas. Siempre enfocándose en la mejora de las mismas. Por ejemplo, hay biohackers que centran sus esfuerzos en la mejora del trabajo y del aumento de la productividad. Pero las 7 áreas que te he mostrado hoy son las principales sobre las que actúan la mayoría de los biohackers y sobre las que yo personalmente dedico mi trabajo.

No olvidemos que un punto primordial en el Biohacking es el que hace referencia a las diferentes herramientas que tenemos a nuestra disposición para la medición de resultados. El número es cada vez más creciente. El biohacker, en la actualidad,  puede disponer de medidores de glucosa, monitores cardiacos, sensores de actividad física, analizadores de ciclos de sueño, etc…

Hoy en día, incluso se ha democratizado el acceso a estudios genéticos individualizados. Algo impensable hace unos pocos años.

Todas estas herramientas son muy valiosas para la labor del biohacker, pero completamente inútiles si la persona que las utiliza no dispone del conocimiento suficiente y, sobre todo, si no diseña experimentos apropiados.

Además debe conocer perfectamente que aspecto se pretende mejorar, que efectos secundarios pueden producirse y cómo usar el método científico para diseñar el experimento.

Las herramientas le proporcionarán una medición precisa para comprobar si ha conseguido los objetivos propuestos o las mejoras deseadas. Y, ante todo, un biohacker ha de tener sentido común para evitar los posibles efectos secundarios y riesgos.

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